¡Bienvenidos a la 57ª edición de la Crónica Najerense!
Un año más, con la llegada del sol veraniego y la promesa de noches que se tiñen de magia, Nájera se alza, vibrante, dispuesta a revivir su esencia.
Llega el momento del encuentro: la historia, impulsada por la inquebrantable pasión del pueblo najerense, no solo se narra, sino que cobra vida. Y, una vez más, volvemos a Santa María para forjar, como cada verano, un relato colectivo que nos enorgullece, nos emociona y nos une.
Escribo estas palabras el día de San Juan, sintiendo ese inconfundible palpitar que me anuncia la llegada de la Crónica. Y este año, con una emoción renovada y unas ganas inmensas, tengo el honor de volver a acompañar este proyecto en su edición número 57.
Dirigir la Crónica es mucho más que un trabajo; es un inmenso privilegio y un reencuentro anual con una parte esencial de mí misma y de nuestra identidad colectiva. Cada nueva edición es un desafío que me impulsa a seguir creciendo, pero, sobre todo, una cita ineludible con la belleza que emerge cuando un pueblo entero se une, indisoluble, en torno a su historia y su cultura.
Lo que hace verdaderamente única a nuestra Crónica Najerense, lo que le otorga su brillo más intenso, a mi juicio, es su alma, su latido, su corazón. Y ese corazón es, sin duda, cada uno de esos cientos de najerenses que dan vida a este espectáculo año tras año. Ver el escenario poblarse de nuevo con sus presencias, diferentes en tantos sentidos y, a la vez, tan unidas, es un espectáculo en sí mismo. Es un lienzo vivo de nuestra comunidad. Son ellos quienes dotan de verdad y de autenticidad a cada momento histórico que, juntos, revivimos. (No me olvido de aquellos que están detrás, procurando que cada función salga perfecta desde la sombra, cuidándonos a todos y a todo).
Esta es la esencia de la Crónica: una obra viva histórico-teatral, construida con las vivencias, el esfuerzo y el espíritu de un pueblo entero, donde la cultura se entrelaza de forma mágica con lo humano y lo social, y donde el arte se convierte en un espejo fiel de nuestra comunidad, reflejando lo que somos capaces de hacer cuando nos unimos.
Y es precisamente esa entrega generosa y el cariño incondicional que este bendito proyecto recibe de cada uno de sus participantes, lo que hace que sea un evento único. Su pasión, su compromiso férreo y su dedicación, son el motor que impulsa cada ensayo, cada representación, llenando de vida todos los rincones de este espectáculo.
La Crónica Najerense se construye con esfuerzo titánico, con incontables horas de trabajo, con la superación constante de retos y con la voluntad conjunta de hacer algo bello y trascendente. Pero también se construye con sonrisas compartidas, con abrazos que sellan lazos, con vínculos que se fortalecen y con la alegría profunda de saber que estamos edificando juntos algo que va mucho más allá de lo meramente teatral. Es un espacio colectivo donde la historia se vuelve presente palpitante, donde los lazos comunitarios se afianzan y donde lo creativo se transforma en el vehículo más puro y poderoso de nuestra unión.
La 57ª Crónica Najerense es una invitación a sumergirse en un encuentro inolvidable con nuestra historia, con nuestras raíces más profundas y con lo mejor de nosotros mismos. Es un latido que nos une. Y por supuesto, no sería posible sin el calor de cada espectador que decide acompañarnos en este viaje. Estamos deseando compartir esta nueva edición con todos ustedes.
Les esperamos en NÁJERA con muchísima ilusión.
Será un encuentro inolvidable.
Mabel Del Pozo
Directora de la Crónica Najerense










